Desde que los juegos y los casinos en línea se han vuelto fuertes en el sentido de publicidad, ganancias, raiting y otros, los casinos físicos y los bingos piden que se regulen las apuestas para las entidades en línea ya que estas entidades no tienen que rendir tantos impuestos y tratamientos fiscales como lo tienen que hacer los establecimientos reales de
España y el mundo.
Para poder regular las apuestas en España piden que se controlen las entradas y salidas de dinero de los apostadores y que las transacciones se hagan por medio de cuentas bancarias y no por medio de billetes electrónicos. Esto no significa que a los jugadores se les prohíba (como en EE.UU) hacer pagos por sus tarjetas de crédito.
La idea de todo esto es que las empresas on line trabajen con transparencia como lo hacen las empresas off line o casinos físicos.
Por ahora Madrid es la única entidad que propone esta regulación pero se espera que el país Vasco también tenga en cuenta las regulaciones que se hacen en Madrid y procedan con el mismo método.